![]() |
|||||
|
|||||
Nuestros Apartamentos
|
Historia MADRID MEDIEVALA finales del siglo XI y por más que algunos autores quieran ver un Madrid musulmán sobresaliente, la "almudena" de nuestro emplazamiento no debía ser lugar con suficiente renombre, pues de lo contrario su incorporación al mundo cristiano hubiese sido resaltada por cronistas y escritores. Y el paso de Madrid a manos cristianas fue un hecho que solo motivó silencio en los anales de la Historia. Los cristianos entraron en la ciudad de Toledo hacia el año 1083, pero el castillo de Madrid, con su "medina" inmediata, bien pudo caer antes, como plaza hallada en ruta o bien después, como satélite que sucumbe al hacerlo el gran centro regional. Los escritores antiguos de los siglos XVI y XVII debatieron mucho la cuestión del "cuándo" exacto, es decir, del año anterior o posterior al citado 1083, inclinándose según el caso por un año antes o uno o dos después. Sea cual fuere el año, que a nosotros en todo caso nos queda muy lejos, lo importante fue el trueque, el cambio de manos de Madrid. Lo que debió suponer para el lugar el cambio, es algo, hoy por hoy, muy difícil de cuantificar. Aparte de ser nueva la guarnición militar que se aposentaba en el castillo, y de pasar de población dominante a dominada, es poco probable que de repente se introdujeran significativas modificaciones en el aspecto y costumbres de la pequeña ciudad. La mayor parte de la población musulmana seguiría viviendo entre sus muros, temerosa, esperando acontecimientos o confiando en que la situación se invirtiera, volviendo otra vez sus antiguos jefes, cosa que ya nunca ocurrió.
Cierta población debió huir o desterrarse antes o después de la conquista enemiga, y la comunidad hebraica es casi seguro que celebró el cambio.
Aunque los cristianos procedieron de inmediato a la sustitución de símbolos y a una clara manifestación de poder, Madrid seguiría siendo una "medina", donde las costumbres, lengua, tipos y edificaciones musulmanas se respiraban por doquier. Aparte de sustituir banderas, emblemas y estandartes en lo más alto y visible de la fortaleza, una de las primeras actuaciones que los cristianos llevaban a cabo en las ciudades musulmanas que conquistaban, era la de purificar y consagrar al culto cristiano la mezquita mayor y otros templos que hubiese en la localidad. Este acto se revestía de una gran solemnidad, acudiendo al mismo personajes de rango y jerarquías, naturalmente cada vez más altas y de mayor relieve según la importancia del lugar. En el caso de Madrid, la ceremonia debió discurrir por los cauces de lo normal, dentro de la discreción que rodeó la toma cristiana de nuestra villa.
Lo más importante era consagrar el templo mayor a Nuestra Señora, protectora e impulsora de la reconquista cristiana, aunque en determinados casos, la catedral o el templo principal podían consagrarse a algún santo o apóstol.
En nuestro caso, como en tantos y tantos otros, fue la Virgen la que recibió el honor de ser la patrona del templo mayor. Las imágenes marianas se colocaban en la capilla principal o en el altar mayor, en sitio muy visible, y ante ellas se oficiaba la liturgia. Con frecuencia, también se colocaba la imagen de un crucificado presidiendo el recinto, casi siempre colgado del muro del fondo del altar principal. Estas imágenes eran siempre foráneas y se encargaban a tierras del norte o más comúnmente eran traídas por el propio conquistador, que contaba ya de antemano con la consagración de todos los templos de ciudades conquistadas.
En la mayoría de ciudades castellanas y andaluzas, la patrona tiene siempre un origen reconquistador y son muchas las que, según la tradición, fueron llevadas o regaladas por el monarca respectivo que tomara la localidad.
Sin embargo, el dominio castellano de las tierras del sur del Guadarrama sufriría algún envite. La invasión de los almorávides de Al-Andalus, a principios del siglo XII, creó un altísimo riesgo para los nuevos territorios cristianos. Un caudillo almorávide, como todos ellos con fama de terrible y duro, arrasó las tierras centrales de la Meseta, y puso sitio a Madrid en el año 1110. Si para los castellanos-leoneses, Madrid no había sido una población significativa, para los musulmanes si que lo era.
La "almudena" madrileña era famosa por su soberbia fortaleza, de cuya construcción se sentían orgullosos los árabes y cuya importancia y valor estratégico les era perfectamente conocido. El prestigio y significado del castillo de Madrid será un lugar común en los textos musulmanes. Si para los cristianos era capital conservar Toledo, la vieja capital visigoda del Tajo, para el mundo musulmán la llave de la carpetania se llamaba Madrid.
Levantó el moro Alí ben Yusuf su campamento en una explanada al pie de la mítica fortaleza, cerca del río Manzanares, en un lugar que ya pasaría a la nomenclatura histórica local con el nombre del Campo del Moro. No se sabe con exactitud, cuáles serían las intenciones de los sitiadores ni el tiempo que estaban dispuestos a resistir, pero aquí, una vez más, la leyenda y la tradición vienen a socorrernos. Cuentan éstas que, llevando varios meses las tropas de Alí ben Yusuf sitiando el Alcázar y su inmediata "medina", poco a poco fueron cayendo en el desaliento ante la comprobación de que los sitiados disfrutaban de abundante agua, elemento capital para poder resistir o claudicar. Levantaron los almorávides el campamento, y se marcharon desistiendo del proyecto de poseer nuevamente Madrid. La leyenda quiere que la abundancia de agua procediese de un pozo descubierto por los madrileños, que desesperados, se habían encomendado a los favores de su patrona la Virgen de la Almudena.
Pero una vez más, los conocimientos históricos actuales vienen a explicarnos de modo racional, un hecho que la tradición juzgaba portentoso.
Como algunos historiadores han demostrado en nuestro siglo, los árabes en su tiempo de dominación, habían elaborado una compleja red subterránea de conductos de agua, que llegaban a la "almudena" y a otras zonas adyacentes, procedentes de fuentes, pozos y manantiales muy distantes, a través de largos trayectos ocultos y silenciosos a lo largo de kilómetros, ya que al parecer, el interior de la "almudena" carecía de agua. Esta hipótesis no se contradice con la presencia abundante de agua en lugares relativamente cercanos al Alcázar, como el Barranco de las Hontanillas o el de San Pedro, cuyo suministro podía ser el habitual en épocas de paz, pero ser fácilmente cortado por los sitiadores, al quedar fuera del recinto amurallado. Por los populares y durante mucho tiempo útiles "viajes de agua", llegaría ésta al interior de la "almudena", sin que Alí ben Yusuf y sus huestes pudiesen imaginarlo, pues aunque el origen de estas conducciones fuese islámico, su existencia tampoco era un hecho muy extendido en el mundo musulmán, dándose solo en determinadas regiones y circunstancias.
FUENTE: http://www.nova.es
Sitios de interésPlaza de ColónMadrid - Una de las plazas más importantes de la capital madrileña, delimitada por las calles Serrano, Goya y Jorge Juan. La plaza de Colón ha sido testigo de las más grandes manifestaciones de toda España, de la llegada de la Vuelta a España, de desfiles militares, es una señora plaza. En Navidades se instalan atracciones para pequeños, fuegos artificiales y sigue testigo esas grandes piedras que ven pasar a la gente.Puerta del SolMadrid - La Puerta del Sol de Madrid es unos de los lugares mas concurridos de Madrid. La Puerta del Sol tiene más de sol que de puerta, pues en verdad es una plaza, con más o menos sol, dependiendo de la estación, y no una puerta. Se trata de uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad madrileña, una de las plazas con más historia,Templo de DebodMadrid - Es un Templo Egipcio, situado en el distrito de Moncloa-Aravaca. Como llegar: Metro: Pza. de España / Ventura. Cuenta la leyenda, a saber si es cierta, que con motivo de la construcción de una presa en Egipto, se iban a perder muchos monumentos debido a las aguas y España acudió al rescate de los mismos. En agradecimiento por esa ayuda, el gobierno del país nos regaló este monumento.Plaza de Santa AnaMadrid -A menos de cinco minutos andando de la Puerta del Sol de Madrid, en pleno centro de la capital. La Plaza de Santa Ana tiene multitud de sitios para salir de marcha incluso meter en el lote una buena cena y acabar hasta las tantas. Zona donde se junta muchas nacionalidades y buscan un fin común: divertirsePlaza de OrienteMadrid - Plaza situada junto al Palacio Real de Madrid, fue mandada su construcción por Jose I Bonaparte. La Plaza de Oriente es quizás uno de esos lugares en los que nadie cae cuando pasa cerca, situada junto al Palacio Real y el jardín de Sabatini poco son los visitantes que se dejan caer en su interior. Llegar al mismo es bastante simple, dispones de varias líneas de autobús urbano que te dejan en las proximidades y las paradas de metro de Plaza España y OperaPlaza de Toros las VentasMadrid - La Plaza de Toros cuenta con un aforo para 23.000 espectadores y acoge una de las ferias taurinas. La Monumental de Las Ventas en considerada en el mundo taurino, la catedral del toreo, y ello a pesar de no tener la consideración de Real, como por ejemplo la Maestranza de Sevilla. Está situada en plena calle de Alcalá, en el número 237, junto al metro de Ventas, y muy cerca de la M-30.Planetario de MadridMadrid - El planetario se encuentra a una altura de unos 600 metros, lo que lo convierte en un mirador.FUENTE: http://www.trivago.es |
||||
|
|
|||||
HOME | DONDE ESTAMOS | ENLACES | HISTORIA DE MADRID | PROMOCION | COMO RESERVAR | CONTACTO |
|||||